Te aconsejo que el carrete que vayas a utilizar en un nuevo trabajo, lo tengas en la nevera unos días antes, envuelto en una bolsa de papel para que absorba humedad y además se conservará mejor.
En el caso en que ya tengas el trabajo en curso y los hilos se empiecen a romper, lo ideal sería meter la almohada en la nevera, pero como estoy convencida de que ésto no va a ser posible, prepara un bol con un algodón mojado, bien empapado. Lo pones sobre la almohada y lo tapas todo con un film de plástico, y lo dejas así todos los días que puedas aguantar sin trabajar, controlando que el algodón no se seque. Verás como mejora.
En casos extremos, puedes humedecer los hilos con un spray, pero corremos el riesgo de que si la almohada no está muy limpia, al mojarse, pueda manchar los hilos. Así que si optas por ésto, recuera poner debajo de los hilos un film y taparlos.
De todas formas, no cuesta nada comprar una caja de cartón y tener los hilos siempre guardados en un rinconcito de la nevera.
Y yo sigo con mi abanico.
