jueves, 30 de octubre de 2014

Una historia para no dormir

Y en estas fechas viene muy a cuento.
Como mi hija Marta estaba a punto de cumplir su primer año de mamá, quise regalarle algo. Estaba esperando impaciente la llegada del libro de Ulrike y llegó a casa con tiempo de sobra  para la efeméride.
No sé si te pasará a ti, pero cuando tengo en mente una nueva tarea, me entra como un cosquilleo en el estómago que me altera y me pongo nerviosísima.
Así que con el libro entre mis manos, venía el momento de decidir qué picado montaba. Ya tenía elegido desde hacía tiempo una seda Argentia 150 den. de Bart-Francis, color coral. Eché un vistazo rápido al libro (la impaciencia me comía por dentro), lógicamente empezando por detrás. Pasadas dos páginas  ya había elegido. Piensas bien: la más complicada (eso lo supe después).
Preparo los bolillos: 80 pares no son muchos y en un "ratillo" están listos. Como el picado hay que ampliarlo a un 130, creo que se verá bien y como no tengo tiempo, decido  no picarlo  antes.
Manos a la obra, todo preparado...y aquí empiezan mis desdichas:
Como siempre pasa, lógicamente tengo de todos los tamaños de alfileres excepto de los que necesito. Miento, si los tengo, del 0,70 pero cortos. Bueno, no importa, como el picado va ampliado...
Después de hacer un poco, ¡no me caben los dedos para picar el alfiler y además tengo el dedo índice destrozado!. No me queda mas remedio que picarlo todo antes si no quiero morir en el intento.
A los dos días llega mi salvación. Josefina  había encontrado en Pontejos los alfileres adecuados. Ataco su supercaja de medio kilo a cambio de alfileres superfinos (que también se necesitan).

En el lado izquierdo del trabajo hay que hacer baguillas, pero decido no hacerlas porque no tengo alfileres supergordos, si, esos del bolón arriba. Pilarcita, ya empiezas con chapuzas....
Empiezo las hojas largas de la derecha. Este punto ya lo he hecho yo varias veces y ....error, me creía que lo sabía, y por pasarme de lista y no ir al libro a recordarlo, me he equivocado (¡cuánto me he acordado de ti, Gema!). Además no me he dado cuenta que había que añadir pares. Tres, ni más ni menos y no puedo añadirlos en este momento porque ya la hoja está medio vacía.
¡NO PUEDO HACER NADA! ¡TENGO EL CARACOL REMATADO Y CORTADOS LOS HILOS!
Media hora con la tijera en mano  dudando qué hacer. Y ya ves el resultado.

Me he zampado una nueva dósis de HUMILDAD.


domingo, 19 de octubre de 2014

El carbón era el oro en la cuenca del Rin

Así comienza la convocatoria a la exposición  "NEGRO Y DORADO" que tendrá lugar  el 15 de Noviembre de 2014 en la localidad de Bochum  (Alemania). Como su nombre indica, se dedicará a la exposición de encajes en negro, dorado, negro sobre dorado o dorado sobre negro.
Cuando fui en julio al curso de Barjac Ombrée, llevaba en mi bolso de mano (¡cualquiera se atrevía a meterlo en la maleta!) y sin coser aún, las tiras de mi mantilla. Quería llevar algo que fuera representativo del encaje de España, y nada mejor que la Blonda de Almagro. Ulrike quedó prendada al momento; la miraba y remiraba por todos lados, abría los ojos, arqueaba las cejas  y hablaban entre ellas en alemán (¿....?).  Al final me propuso dos cosas: que la dejara para la exposición o se la llevaba para hacer fotos y exponerlas. Después de dos días y apurando el plazo para tomar mi decisión ... diez años de mi vida encajera se quedaron en Bochum, en manos, en las buenas manos, de Ulrike Voelcker.
Allí estaré el 15 de Noviembre para promocionar la Blonda y que en Europa sepan que aquí, en España, también sabemos hacer encajes de primera. Bueno y también para traérmela de nuevo en el bolso de mano...


jueves, 16 de octubre de 2014

El trabajo para casa

Al fin lo he terminado. Después de hacer la primera muestra, pensé que este encaje estaba "chupado". Pero, aunque me ha costado trabajo finalizar esta pieza, creo que ha merecido la pena porque el resultado es espectacular.

domingo, 24 de agosto de 2014

Barjac Ombrée

A partir de hoy, recuerda este nombre.
Es el nuevo encaje que ha desarrollado Ulrike Voelcker.
 En un mercadillo en la población francesa de Barjac(situada en la región Languedoc-Rosellón), encontró una pieza de encaje que guardó en un cajón. Tiempo después se dio cuenta que era de encaje de bolillos, pero un tipo de encaje del que no se sabía nada.  ¡QUE GRAN DESCUBRIMIENTO!.
 Estudiando  al detalle la pieza realizó la reconstrución del original y el diseño de nuevas piezas, que os aseguro son una verdadera maravilla.
En el mes de septiembre aparecerá su nuevo libro con el título Barjac Ombrée.



   Mi gran ilusión se ha cumplido, y este pasado mes de julio he tenido la inmensa suerte de poder asistir a un curso de Barjac Ombrée, impartido por Ulrike. ¡Ha sido insuperable!. Todo lo que te diga es poco: encantadora, accesible, con una energía inmensa, una diseñadora infatigable y se siente que lleva el encaje corriendo por sus venas. No utiliza ordenador, por lo que todos sus dibujos y diagramas están hechos a mano, lo que me hace admirarla mucho más. Y sobre todo una magnífica docente, de las que de verdad te transmite todo lo que sabe, esos pequeños trucos que hacen mejorar tu encaje. Fue muy graciosa la cara que puso cuando le dije que yo no picaba el trabajo antes de empezar: "yo siempre lo hago porque facilita, mejora y acelera el ritmo de trabajo". Así que lo primero que he hecho al empezar la nueva pieza ha sido picar el fondo. De momento sólo el fondo ya que sigo viendo mejor los dibujos sin picarlos con anterioridad. 
Cuatro días maravillosos que repetiré el año que viene.


Ulrike me ha dado permiso para la entrada de la foto de este encaje antes de la publicación del libro. Muchas gracias.

sábado, 19 de abril de 2014

Es una pena...

pero las fotos no captan la belleza real de este encaje. El pañuelo mide 20 x 20 cm. y el ancho de la puntilla es de 4,5 cm. De una delicadeza extrema  da hasta "miedo" tocarlo, parece que se va a deshacer.
Es una pena también acabar un trabajo. Cuando lo estás realizando, lo tienes delante de ti constantemente. Lo miras y remiras mil veces y  disfrutas de su lenta evolución, aunque en el fondo te digas que no lo vas terminar nunca. Pero cuando llega a su fin y después del esfuerzo del cierre, cortas todos los hilos, quitas todos los alfileres, lo enseñas a todo el mundo y ... lo entierras en la oscuridad de un cajón. ¡Que triste final para tanta belleza!
El lunes mismo lo llevo a enmarcar...

lunes, 31 de marzo de 2014

Poco a poco

...voy recuperando el ritmo de trabajo. Desde la llegada de Lola, mi cabeza y mi corazón han girado en torno a ella. Sólo he tenido manos para tricotar, tricotar y tricotar. Cada semana la talla un poco mayor que la anterior (¡crecen muy rápido!). Hace un mes, decicí que ya era el momento de volver a coger los bolillos y abrí la almohada donde tenía este pañuelo de Binche. Lo había preparado la primavera pasada para no recuerdo qué encuentro y tenía nada más que un lado. Como ves ya está muy avanzado y en unos días te lo enseñaré acabado.
El diseño es de A. Verbeke-Billiet y se publico en el Special Kant Kobe. Está realizado en algodón egipcio nº 140 y lleva 68 pares de bolillos y otros 26 pares para las esquinas.

lunes, 20 de enero de 2014

Delicatessen 3


Como ya sabrás, a finales del 2013 se ha publicado el Torchon Master de Ulrike Voelcker. Siempre  me deja sin palabras y solo puedo decir que es la PERFECCION. Un compendio del encaje Torchón, en el que te explica desde cómo colocar los alfileres para no deformar el encaje, qué hilos usar... hasta todos los tipos de fondos y puntos que utilizamos normalmente y otros muchos que hacen que el encaje Torchon tenga desde ahora una nueva dimensión. Diseños nuevos maravillosos.

Yo no he tenido tiempo de hacer nada de este libro, pero las adictas a cualquier novedad como Resu y Josefina, ya han terminado o están a punto de terminar alguno de estos diseños.