jueves, 29 de enero de 2015

Nuevas piezas

de Barjac Ombrée, al que me considero adicta. Cuando estoy terminando una pieza ya estoy pensando en la siguiente (no tengo remedio). Es un encaje muy gratificante porque su realización es divertida; cuando sales de un dibujo te metes de lleno en otro, casi sin respiro,  cambiando constantemente de puntos,  jugando con los contrastes...¡Y el resultado es espectacular!.
Son dos piezas basadas en el encaje que encontró Ulrike. Para poder realizar el diseño y ajustarlo lo máximo posible al original, ha tenido que deformar ligeramente el fondo.



lunes, 19 de enero de 2015

Regalos

de los Reyes Magos para Manu y Marta. Como ves, a Baltasar le gusta también el Bargac Ombrée. Tuvo que recortar una pieza y tardó muchísimo en meter la tijera...










miércoles, 24 de diciembre de 2014

lunes, 8 de diciembre de 2014

Y continúa

En la exposición de Bochum había otras Blondas. 



 Y esta preciosidad, que pierde su belleza por los reflejos y que yo diría que es una Blonda de Almagro. Pero.....no me hagas mucho caso.
Mucho encaje de Chantilly por todas partes: en cuadros, colgando del techo, en las paredes...





Algunos Chantilly originales con sus reproducciones actuales, todas ellas reconstruidas por Ulrike Voelcker y realizadas por algunas de sus alumnas, y que ha publicado en alguno de sus libros.

Claro que también había dorados, pero menos. Como este juego de estrellas.
 O esta combinación de dorado sobre negro
 Que cobraba vida con un juego se luces espectacular. Es una pena que pierda tanto en las fotos, porque el montaje era precioso.


 Y los tocados de las encajeras holandesas.

Una zona estaba dedicada a la música y el encaje; a lo que una pieza de música inspira a una encajera. (Con esta sala llegué a la conclusión de que yo soy tan sólo,  una ejecutora de encaje, porque creo que nunca una sinfonía o un aria me inspirará nada. Eso si, disfrutaré oyéndola mientras hago encaje.)































Y un anticipo para el 2016: ¡¡¡¡¡ABANICOS!!!!!




martes, 18 de noviembre de 2014

BOCHUM 15 - XI - 2014

Fue una impresión entrar en la sala de las blondas y ver que  parte de mi mantilla ocupaba todo lo largo  de la habitación. ¡Nunca pensé que fuera tan expectacular!

 
Pero al entrar en la sala,  parecía estar diciéndome: ¿CUANDO ME VAS A ACABAR?. Estaba montada de forma que se veía perfectamente todo lo que falta para completarla. ¡Pero no queda tanto!, ¡solo una tira más!. Les daba miedo colocar todas las tiras que les llevé, incluidas las blondas exteriores. Y no me extraña. Cuando la desmontamos pudimos comprobar con qué mimo y cuidado estaba colocada. Estoy convencida de que yo no lo habría hecho mejor.

Quiero que perdones por la calidad de las fotos. Cuando tu hijo, tu marido o el vendedor de la tienda te diga que es la mejor cámara del mundo y que hace las fotos sola: ¡NO TE LO CREAS!. Cierto es que todas las piezas estaban protejidas por celofan y reflejaba mucho las luces artificiales de las salas. Yo haré el encaje primoroso, pero lo de las fotos lo llevo fatal...
Continuará



domingo, 2 de noviembre de 2014

¡DIABÓLICO!


Es la palabra que mejor encaja con este diseño.

De nuevo preparé bolillos e inicie, con todo en orden, la pieza.
Tenía sólo cuatro días por delante...
Utilicé en parte lo que me había quedado del desastre anterior, ya que no sabía si iba a quedar suficiente hilo en la bobina. ¡GRAN ERROR!. Llegó un momento en que tenía un montón de hilos como lo que ves. Todos anudados a otros intentando que por los pelos llegaran hasta el final de la pieza. Al final lo conseguí; para colmo, creo que me ha sobrado hilo para dos piezas más...¡es que 1000 metros de seda es mucha seda!

Y al final llegué a tiempo

jueves, 30 de octubre de 2014

Una historia para no dormir

Y en estas fechas viene muy a cuento.
Como mi hija Marta estaba a punto de cumplir su primer año de mamá, quise regalarle algo. Estaba esperando impaciente la llegada del libro de Ulrike y llegó a casa con tiempo de sobra  para la efeméride.
No sé si te pasará a ti, pero cuando tengo en mente una nueva tarea, me entra como un cosquilleo en el estómago que me altera y me pongo nerviosísima.
Así que con el libro entre mis manos, venía el momento de decidir qué picado montaba. Ya tenía elegido desde hacía tiempo una seda Argentia 150 den. de Bart-Francis, color coral. Eché un vistazo rápido al libro (la impaciencia me comía por dentro), lógicamente empezando por detrás. Pasadas dos páginas  ya había elegido. Piensas bien: la más complicada (eso lo supe después).
Preparo los bolillos: 80 pares no son muchos y en un "ratillo" están listos. Como el picado hay que ampliarlo a un 130, creo que se verá bien y como no tengo tiempo, decido  no picarlo  antes.
Manos a la obra, todo preparado...y aquí empiezan mis desdichas:
Como siempre pasa, lógicamente tengo de todos los tamaños de alfileres excepto de los que necesito. Miento, si los tengo, del 0,70 pero cortos. Bueno, no importa, como el picado va ampliado...
Después de hacer un poco, ¡no me caben los dedos para picar el alfiler y además tengo el dedo índice destrozado!. No me queda mas remedio que picarlo todo antes si no quiero morir en el intento.
A los dos días llega mi salvación. Josefina  había encontrado en Pontejos los alfileres adecuados. Ataco su supercaja de medio kilo a cambio de alfileres superfinos (que también se necesitan).

En el lado izquierdo del trabajo hay que hacer baguillas, pero decido no hacerlas porque no tengo alfileres supergordos, si, esos del bolón arriba. Pilarcita, ya empiezas con chapuzas....
Empiezo las hojas largas de la derecha. Este punto ya lo he hecho yo varias veces y ....error, me creía que lo sabía, y por pasarme de lista y no ir al libro a recordarlo, me he equivocado (¡cuánto me he acordado de ti, Gema!). Además no me he dado cuenta que había que añadir pares. Tres, ni más ni menos y no puedo añadirlos en este momento porque ya la hoja está medio vacía.
¡NO PUEDO HACER NADA! ¡TENGO EL CARACOL REMATADO Y CORTADOS LOS HILOS!
Media hora con la tijera en mano  dudando qué hacer. Y ya ves el resultado.

Me he zampado una nueva dósis de HUMILDAD.