
Estas Navidades tenía como objetivo terminar y empezar una nueva tira de la mantilla. ¡Lo he conseguido!. Los cierres e inicios son lo más complicado ya que se agotan las existencias de bolillos, llegando a tener unos 300 pares, que ya no sabes ni dónde meterlos. Como ves no utilizo la almohada tradicional de Almagro (cilíndrica y rellena de paja de centeno), sino una de bloques; cuando la empecé, me negué en redondo a tener que andar subiendo el encaje con esa cantidad de pares y con el peligro que entraña el colocar de nuevo el tul en su sitio. Aquí lo único que tengo que hacer es colocar un nuevo picado y así hasta completar los 2,5 metros de tira.

Hace seis o siete años que la empecé, después de rehacerla completamente. Los picados originales estaban muy mal dibujados y con el fondo de tul muy desigual. Además, junté los dibujos de dos tiras (cada una de 7,5 cm), en una sola tira de 15 cm, con lo que el dibujo de las flores queda entero. La ventaja es que me ahorro muchos cosidos de tiras, pero tiene la desventaja de que trabajo con un montón de bolillos.
El tamaño final debería ser 2,5 m. de largo por 1,5 m. de ancho; y digo "debería" porque en hacer una tira tardo unos dos años, con lo cual tal vez se quede en un chal un "poco" largo. Os aseguro que es un ejercicio de fuerza de voluntad impresionante ya que por mucho que me guste trabajarla, cuando miras hacia adelante y ves todo lo que falta por hacer, el ánimo se te cae a los pies. ¡Para que luego vaya alguien y te diga que no está hecha de bolillos!...(es cierto, me lo han dicho).
Espero que te guste.













